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Fantasmas

La palabra fantasma designa la representacion del cuerpo de una persona ya fallecida que, por diversas circunstancias sigue ligado a la vida terrena bajo una existencia no fisica. Su representacion puede ser visual, tacil o acustica. Se puede aparecer a personas conocidas en vida, o ante desconocidos, asi como en diferentes entornos.

Cuando una persona fallece, de su cuerpo fisico se desprenden el espiritual, mental y emocional, los cuales forman el cuerpo etereo o astral. Cuando la persona fallece y su cuerpo astral tiene la capacidad de presentarse ante las personas, se separa del cuerpo mental y emocional. Estos dos forman el espiritu desencarnado o fantasma. Cuando el cuerpo mental se despega del emocional, este se queda solo conviertiendose en el fantasma emocional, al que le cuesta mucho salir de la Tierra de los vivos por estar muy apegado a ella.

Los fantasmas recuerdan y tienen pensamientos, y que se pueden manifestar en la Tierra a traves de una medium o persona extremadamente sensible, para asi, mediante los vivos, lograr algo que no pudo en su momento.

El monje Fantasma

En la decada de los cincuenta, el parapsicologo Robert Tocquet convencio a una amiga suya para que se trasladara un tiempo a un caseron del siglo XVII llamado El Priorato, en Francia, para que viviera alguna posible experiencia paranormal. En ese lugar, durante la Revolucion Francesa, el prior de una comunidad de frailes habia sido torturado, asesinado, y sus manos cortadas. A raiz de tan atroz muerte, la comunidad fue disuelta y la casa abandonada.

Madame V. se alojo con sus dos hijos, Jean y Gaston, de 20 y 30 aņos. Ella dormia en lo que fue la habitacion del prior y vio a los pocos dias la imagen de un fraile encapuchado y sin manos, que se arrodillo ante ella. Esto se repitio a las pocas semanas, con el consiguiente espanto de la mujer. Al poco tiempo, Madame V., venciendo el panico, logro entablar varias conversaciones con el monje, donde este le recriminaba que se hubiera alojado junto con sus hijos en la antigua vivienda de los monjes, y en los que le hacia participe de una serie de profecias.

Pasado un tiempo, decidieron abandonar el caseron.